Canal de Panamá fortalece la prevención climática con Sistema de Alerta Temprana en la cuenca del río Indio
Panamá, 04 de febrero de 2026.- Más de 2,000 residentes de comunidades ubicadas en la cuenca baja del río Indio serán beneficiados con la implementación de un Sistema de Alerta Temprana (SAT), impulsado por el Canal de Panamá en coordinación con el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA).
La iniciativa busca fortalecer la resiliencia comunitaria frente a eventos hidrometeorológicos extremos, como inundaciones y sequías, cada vez más frecuentes debido a la variabilidad climática.
El sistema abarca las comunidades de Quebrada Bonita, El Chilar, Santa Rosa, Guayabalito, El Jobo, La Encantada, Boca de Río Indio y Pueblo Viejo, zonas que históricamente han sido impactadas por condiciones climáticas adversas.

Como parte del proyecto, el Canal de Panamá fortaleció dos estaciones hidrometeorológicas y continúa reforzando otras, generando información clave para la toma de decisiones y la emisión de alertas preventivas. Estos equipos permiten monitorear en tiempo real la cantidad de lluvia y el comportamiento del río, facilitando respuestas oportunas ante crecidas repentinas u otros fenómenos extremos.
Además de la instalación tecnológica, el SAT contempla protocolos de acción para instituciones y comunidades, junto con un programa de capacitación orientado a mejorar la capacidad de respuesta local.
Ana María Antonío, del equipo social del Canal de Panamá, explicó que el proyecto forma parte del enfoque institucional de resiliencia climática en la cuenca. “Esta iniciativa permite a las comunidades adaptarse a la variabilidad climática y estar mejor preparadas para enfrentar inundaciones y sequías. Incluye infraestructura de monitoreo, capacitación comunitaria y fortalecimiento de los canales de comunicación”, destacó.
Antonío agregó que el proyecto se desarrolla con el acompañamiento técnico del IMHPA, encargado de aportar datos para el pronóstico del comportamiento de los ríos y las lluvias, y del SINAPROC, responsable de coordinar las acciones de respuesta ante emergencias. También señaló que se trabaja en la instalación de sistemas de conexión a internet en escuelas ubicadas en áreas sin energía eléctrica o conectividad estable, con el fin de mejorar los mecanismos de alerta y comunicación.
Desde el ámbito técnico, la directora nacional de Meteorología del IMHPA, Elicet Yáñez, resaltó la importancia de estos sistemas para la protección de la vida. “Los sistemas de alerta temprana permiten a las comunidades tomar decisiones oportunas frente a condiciones extremas. La información se recibe en tiempo real en el Centro Meteorológico, desde donde se emiten los avisos al SINAPROC”, explicó.
Yáñez añadió que el instituto mantiene vigilancia permanente las 24 horas y emite pronósticos entre 36 y 72 horas de anticipación, lo que fortalece la preparación comunitaria. “La comunidad es el primer anillo de seguridad y el elemento clave para que un sistema de alerta temprana funcione”, subrayó.
Por su parte, Pedro Camargo, del SINAPROC, destacó que el proyecto fortalece la educación y organización comunitaria ante emergencias. “Las comunidades son el primer agente de respuesta. Con capacitación práctica pueden reaccionar rápidamente ante inundaciones, deslizamientos, mareas o vientos fuertes, ampliando la cobertura de protección y reduciendo riesgos”, indicó.
El impacto del programa ya es percibido por los residentes. Germán Sánchez, de Quebrada Bonita, valoró la iniciativa al señalar que contribuirá a mejorar la organización comunitaria y la capacidad de reacción ante emergencias. En tanto, Rosita Mariota resaltó que el sistema ayudará a crear conciencia sobre los riesgos y a proteger la vida de los habitantes de zonas vulnerables.
Con esta iniciativa, el Canal de Panamá, junto al SINAPROC y el IMHPA, reafirma su compromiso con la seguridad hídrica, la adaptación al cambio climático y el bienestar de las comunidades de la cuenca del río Indio, promoviendo un modelo de gestión de riesgos basado en la ciencia, la coordinación interinstitucional y la participación ciudadana.