Panamá activa medidas preventivas para proteger el agro ante la llegada de un ‘Niño fuerte’
Panamá, 10 de julio de 2026.- El Gobierno de Panamá puso en marcha un plan de contingencia para mitigar los efectos de un eventual fenómeno de El Niño de alta intensidad, que podría impactar severamente la producción agropecuaria del país durante los próximos meses.
Durante una gira de trabajo en la provincia de Bocas del Toro, el presidente de la República, José Raúl Mulino, exhortó a todas las instituciones del Estado a reforzar las acciones de prevención y preparación frente a los riesgos asociados al cambio climático, entre ellos sequías prolongadas, inundaciones y otros eventos extremos.
“El panorama climático no es alentador y debemos prepararnos desde ahora”, advirtió el mandatario, al señalar que el déficit de lluvias previsto podría afectar de manera significativa la producción nacional.
Las estimaciones del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa) indican que existe más de un 95 % de probabilidad de que las condiciones de El Niño se mantengan entre julio y diciembre de 2026. Los pronósticos apuntan a una reducción de las precipitaciones de hasta un 55 %, un aumento de las temperaturas entre uno y tres grados Celsius y registros inusuales de hasta 35 grados en algunas zonas altas del país.
Ganadería y arroz, entre los sectores más vulnerables
Los efectos del fenómeno ya comienzan a sentirse, especialmente en las áreas ganaderas, donde la disminución de las lluvias ha reducido la disponibilidad de pasto para el ganado. Ante esta situación, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) coordina la distribución de fertilizantes, pacas y alimentos para animales, con especial atención en las provincias del Arco Seco.
El sector arrocero también ha tenido que ajustar su planificación. Productores reportan retrasos en la primera etapa de siembra debido a la escasez de lluvias, lo que ha obligado a trasladar parte de los cultivos hacia los meses de julio y agosto, cuando se espera una mayor presencia de precipitaciones.
En Chiriquí se estima una afectación cercana al 20 % en la primera fase de siembra, mientras que en Coclé la superficie cultivada inicialmente se redujo considerablemente, a la espera de mejores condiciones climáticas.
Pese a este escenario, el sector descarta un desabastecimiento inmediato de arroz, gracias a los inventarios existentes y a las importaciones autorizadas por el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), que garantizarían el suministro hasta marzo de 2027.
Infraestructura hídrica, una deuda pendiente
Los productores han reiterado la necesidad de fortalecer la infraestructura de riego del país para enfrentar los ciclos cada vez más frecuentes de sequía. También advierten que el incremento en los costos de combustibles, fertilizantes e insumos agrícolas continúa presionando la rentabilidad del sector.
Representantes del gremio consideran indispensable que el Estado retome las inversiones en sistemas de riego y modernización agrícola para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de la producción nacional.
Mientras el Pacífico se prepara para un escenario de déficit hídrico, las autoridades prevén lluvias intensas en la vertiente del Caribe. Como medida preventiva, el Ejecutivo anunció la instalación de una sede permanente del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) en Bocas del Toro, que funcionará como centro de operaciones y acopio para atender posibles emergencias.
El Gobierno sostiene que la anticipación y la coordinación institucional serán fundamentales para reducir el impacto de un fenómeno climático que podría convertirse en uno de los mayores desafíos para el sector agropecuario panameño en los próximos meses.