Restauración de la Iglesia San Felipe de Portobelo avanza y garantiza el acceso de los fieles al Cristo Negro
Panamá, 16 de agosto de 2026.– Los trabajos de restauración integral de la histórica Iglesia San Felipe de Portobelo avanzan con el propósito de recuperar y preservar uno de los principales monumentos patrimoniales de la provincia de Colón, al tiempo que se garantiza el acceso de los fieles al Cristo Negro de Portobelo.
El Ministerio de Cultura (MiCultura) desarrolla esta intervención con un alto nivel técnico, orientada a recuperar el valor arquitectónico y patrimonial del templo y ofrecer a la comunidad y a los miles de peregrinos que visitan Portobelo un espacio digno y seguro para la veneración del Cristo Negro.

María Isabel Arrocha, de la Secretaría Técnica que dirige el Alto Comisionado encargado de la restauración, Ricardo Gago, explicó que, para garantizar que las obras no interfieran con las visitas, oraciones y ofrendas de los devotos, el Comité custodio trasladó provisionalmente la imagen del Cristo Negro a un espacio dentro de la nave de la iglesia, al que se puede acceder por la puerta lateral.
Arrocha detalló que, con motivo de las festividades del próximo 21 de octubre, el Cristo Negro será ubicado en la puerta principal del templo, mientras que los actos litúrgicos se desarrollarán al aire libre en la Plaza Mayor. De esta manera, se garantizará el desarrollo de la tradicional procesión, las misas y la visita de los feligreses.
Actualmente, las labores comprenden la intervención de la fachada exterior y la colocación de la nueva cubierta. El proyecto avanza ahora hacia la fase de restauración de los espacios interiores, que incluye el decapado de muros, la renovación de pisos, el cambio de columnas y la intervención de los retablos.
Como parte de esta etapa también se contempla la confección de dos nuevos retablos, cuyos diseños han sido consultados con la comunidad, en atención al valor histórico, religioso y cultural que posee el templo para los habitantes de Portobelo y los devotos del Cristo Negro.
Para los fieles, las obras representan un proceso temporal necesario para recuperar la iglesia. Erika, una de las devotas que visita con frecuencia Portobelo, acudió este sábado a venerar al Cristo Negro y expresó su satisfacción por los trabajos.
“Me siento feliz de que podamos tener una iglesia renovada, como se merece esta comunidad”, manifestó.
La devota consideró que “vale la pena” atravesar este proceso si, al finalizar, el pueblo panameño contará con un templo más bonito, seguro y con las condiciones necesarias para recibir a los visitantes.
Un legado histórico de fe y resistencia
La Iglesia San Felipe de Portobelo, cuya edificación actual data de 1814, aunque su parroquia fue establecida desde el siglo XVII, constituye uno de los monumentos históricos más importantes de la provincia de Colón y del país.
Ubicado en una villa que durante la época colonial española fue un punto estratégico para el comercio y el transporte de riquezas, el templo ha sido testigo de siglos de transformaciones históricas y ha resistido el paso del tiempo y las condiciones climáticas del Caribe panameño.
Su importancia trasciende lo arquitectónico, ya que el templo alberga la imagen del Cristo Negro, conocido cariñosamente por sus devotos como “El Naza”, una figura que se encuentra profundamente arraigada en la tradición religiosa y cultural de Panamá.
Cada 21 de octubre, miles de peregrinos procedentes de diferentes puntos del país y del extranjero llegan a Portobelo para participar en una de las manifestaciones religiosas y culturales más multitudinarias e icónicas de Panamá.
La restauración integral de la Iglesia San Felipe busca preservar su estructura arquitectónica y garantizar que este espacio de fe, historia y memoria permanezca en pie y pueda continuar siendo un punto de encuentro para las futuras generaciones.