Ejecutivo aprueba nuevo régimen de incentivos para impulsar la inversión y el desarrollo turístico en Panamá
Panamá, 26 agosto de 2026. El Consejo de Gabinete aprobó el proyecto de ley 31-26, que establece un nuevo régimen jurídico de incentivos fiscales para las inversiones en la actividad turística en Panamá, con el objetivo de atraer capital, generar empleo, ampliar la oferta de alojamiento, desarrollar nuevas regiones turísticas y fortalecer la sostenibilidad del sector.

La iniciativa, presentada como parte del plan Panamá Pa’ Ti, consolida en un solo marco normativo las disposiciones y leyes especiales que actualmente se encuentran dispersas, al tiempo que busca corregir fallas de mercado, reducir barreras para el desarrollo de proyectos de alto impacto económico y promover nuevos productos turísticos.
El anuncio fue realizado durante una conferencia de prensa encabezada por la administradora de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), Gloria De León, junto a Nayid Duke, presidenta de la Cámara de Turismo; Cristóbal Valencia, presidente de la Cámara de Turismo de Portobelo; Víctor Concepción, presidente de Apatel; Zara Prado, presidenta del Consejo Nacional de Turismo; y Salomón Shamah, director de Promtur Panamá.
De León explicó que la propuesta busca establecer una herramienta de desarrollo territorial que permita orientar la inversión hacia las necesidades y oportunidades de cada región del país.
“No queremos una ley para beneficiar el desarrollo inmobiliario, como centros comerciales y otras actividades no vinculadas directamente al turismo”, afirmó.
La administradora de la ATP destacó además que el nuevo régimen permitirá atraer nuevas inversiones y, al mismo tiempo, modernizar y proteger la infraestructura turística existente. La propuesta contempla que la ATP pueda establecer una guía de productos turísticos prioritarios de acuerdo con las oportunidades de cada región.
Incentivos orientados a nuevos productos turísticos
Adaptada a las necesidades actuales del sector, la propuesta incorpora mecanismos para promover la innovación tecnológica, la modernización de infraestructura y la diversificación de la oferta turística nacional.
Entre los segmentos con potencial de desarrollo se encuentran el turismo náutico, de reuniones y convenciones, el ecoturismo, el turismo de naturaleza y el turismo cultural, así como otros productos de alto valor agregado capaces de aumentar la estadía promedio y el gasto de los visitantes.
El proyecto también incorpora mecanismos destinados a fortalecer la responsabilidad fiscal del Estado y establece controles para garantizar que los incentivos sean otorgados de manera eficiente y transparente.
A diferencia de regímenes anteriores, los beneficios estarán sujetos a evaluaciones técnicas, objetivos de clasificación, controles permanentes, fiscalización interinstitucional, separación contable de las actividades incentivadas y salvaguardas para evitar la duplicidad de beneficios.
Apoyo del sector privado
El presidente de Apatel, Víctor Concepción, destacó el respaldo del sector privado a la propuesta y señaló que los incentivos también permitirán acompañar los procesos de renovación y modernización de los establecimientos hoteleros.
Entre las medidas contempladas se encuentran beneficios fiscales aplicables hasta dos veces en un periodo de cinco años para determinados procesos de renovación, lo que, de acuerdo con el sector, contribuiría a generar contratación de personal y aumentar la compra de equipos y servicios dentro del país.
“Después de la pandemia, ya se empiezan a recuperar los hoteles y tienen que hacer esas inversiones, lo cual vemos con muy buenos ojos. En este momento hay diez hoteles que están en proceso de renovación”, señaló Concepción.
Ventanilla Única Turística
El nuevo régimen también plantea una mayor coordinación entre la ATP, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la Dirección General de Ingresos, la Autoridad Nacional de Aduanas y otras entidades vinculadas al sector.
Para ello, se establecerán mecanismos de interoperabilidad institucional y una Ventanilla Única Turística, orientada a simplificar trámites, reducir tiempos de respuesta y brindar mayor seguridad jurídica a los inversionistas.
El rediseño del régimen busca mantener un equilibrio entre la sostenibilidad fiscal y la necesidad de acelerar la transformación tecnológica y la modernización de la actividad turística, en concordancia con los lineamientos del Plan Maestro de Turismo Sostenible 2025-2030.
La propuesta también contempla un tratamiento diferenciado para territorios que presenten deterioro urbano, con el propósito de estimular su recuperación y aprovechamiento turístico.
De ser aprobada y promulgada, el Órgano Ejecutivo deberá reglamentar la nueva ley dentro de los 60 días hábiles siguientes a su promulgación.