Aya la Vida: el restaurante donde la tradición panameña se sirve con estilo
Panamá, 18 de enero de 2026.- Antes de que los platos llegaran a la mesa, la experiencia comenzó con una conversación que permitió comprender el alma del lugar. Antonio Muñoz, conocido como “Nino”, propietario de Aya la Vida, recibió al equipo de Decisiones Panamá, para compartir la historia y visión de un restaurante que hoy se posiciona como una de las propuestas más auténticas y atractivas de la escena gastronómica panameña.


«Aya la Vida«, ubicado en el Edificio La Cuadra, en el Casco Viejo de Panamá, nace como una reinvención gastronómica con identidad propia. El espacio, que inicialmente operó como un market sin lograr conectar con el público, llevó al grupo de socios a replantear su rumbo. Fue entonces cuando Antonio Muñoz, junto a su esposa Geraldina Marcos, decidió apostar por la gastronomía panameña desde una perspectiva distinta y contemporánea.

La visión fue clara desde el inicio: rescatar las recetas tradicionales heredadas de la cocina de la abuela, preservar sus sabores auténticos y elevarlas con un enfoque más glamuroso y gourmet, donde la presentación, el detalle y el estilo juegan un papel fundamental, sin perder jamás la esencia que define a la cocina panameña.
El nombre Aya la Vida, ideado por Geraldina, terminó de darle identidad al proyecto. Su conexión con el público fue inmediata y hoy representa un concepto que celebra la vida, la cultura y la cocina panameña desde una perspectiva contemporánea.
Tradición panameña con un giro contemporáneo
La propuesta de Aya la Vida, se define por una cocina panameña profundamente tradicional, reinterpretada con creatividad, estética y coherencia. Cada plato busca que el comensal reconozca sabores familiares provenientes de distintas regiones del país, presentados con una ejecución más refinada y moderna.

Aya la Vida
Una experiencia culinaria «A otro Nivel».
El concepto gastronómico se complementa con una decoración cálida y acogedora, salones privados para eventos, terraza y música en vivo de jueves a domingo, elementos que lo distinguen dentro de la amplia oferta culinaria del Casco Antiguo y lo convierten en un espacio ideal tanto para locales como para visitantes.
Una noche de degustación con identidad
Durante la visita, Aya la Vida ofreció una experiencia de degustación que recorrió algunos de los platos más representativos de su menú, confirmando que la narrativa del restaurante se sostiene con solidez en cada preparación.
La velada inició con entradas que conectan de inmediato con la memoria gustativa panameña. Los Buñuelitos de Maíz, elaborados con una masa suave y esponjosa, rellenos de queso nacional y acompañados de una salsa criolla a base de tomate, pimentón y cebolla, marcaron un inicio reconfortante y lleno de sabor.

Uno de los infaltables fue el Chicharrón de Ocú, crujiente por fuera y jugoso por dentro, servido con lechuga mantequilla que, a sugerencia del chef, se utiliza como un taco natural. El plato se complementa con mermelada de pina con ají chombo, cebolla morada encurtida y una reducción de su propio jugo, logrando un balance armonioso entre intensidad, frescura y contraste.

También destacaron los Patacones y Camarones “Isla Manzanillo Platter”, una entrada que rinde homenaje a la herencia afroantillana del Caribe panameño. El plato se presenta con camarones bañados en salsa de achiote, maní crocante, chutney de piña con ají chombo y cebolla morada encurtida, acompañados de patacones crujientes que invitan al comensal a jugar con sabores y texturas en cada bocado.

A la experiencia se suman las Almejas y Chorizo Tableño “Hasta la Guacha”, elaboradas con almeja nacional, ajo y una cremosa salsa de chorizo tableño, realzada con aceite de limón, crumble de marañón y sticks de pizza, logrando un equilibrio perfecto entre intensidad, untuosidad y carácter local.

Platos fuertes: lo popular elevado a gourmet
En los platos principales, Aya la Vida reafirma su identidad culinaria. La Carne en Palito “Bien Yeyé” reinterpreta un clásico popular con elegancia: un pincho de filete de res, jugoso y bien sellado, servido sobre una cama de tamal de olla, acompañado de salsa criolla y cebolla morada encurtida.

Desde el mar, la Cobia con flow ofrece una propuesta fresca y bien equilibrada. El pescado blanco a la parrilla se acompaña de un escabé de tomate de árbol y un coulis del mismo fruto con un toque picante, servido junto a arroz congo y plátanos en tentación, una combinación que celebra la diversidad cultural y gastronómica del país.

Un final dulce que sorprende

El cierre de la noche estuvo a cargo de la Mamallena de Pérez Hill, un postre creativo y audaz. Frita en panko para lograr una textura crujiente, se presenta con crema inglesa, caramelo salado, helado de coco y una delicada tierra de cacao. Un final que confirma que la tradición también puede reinventarse con éxito en el terreno dulce.

Kenia Araúz
Supervisora.
La experiencia se vio ampliamente enriquecida por la calidad del servicio, que fue sencillamente de otro nivel. Fuimos atendidos por Kenia Araúz, supervisora del restaurante, una profesional altamente preparada y educada, quien nos brindó una atención impecable, explicándonos con detalle los ingredientes y la propuesta de cada plato. Su conocimiento, amabilidad y cuidado en cada detalle marcaron la diferencia, haciendo que la visita fuera una experiencia memorable, donde la excelencia en el servicio habla por sí sola.
Un restaurante respaldado por el público panameño

Aunque Aya la Vida recibe visitantes extranjeros, su principal respaldo ha sido el público local. Cerca del 70% de sus clientes son panameños que encuentran en este espacio una forma de reconectar con su gastronomía y compartirla con familiares y amigos del exterior. Con el tiempo, y gracias a críticas gastronómicas positivas, el público internacional ha ido creciendo de manera sostenida.
Mirando al futuro
De cara a 2026, el restaurante se prepara para una renovación integral del espacio. Entre los planes se incluyen un refresh del local, la incorporación de un escenario central, cocinas unificadas para mejorar la logística, un área privada más exclusiva y el desarrollo de una tienda con productos propios: comida preparada panameña, licores, café y artículos bajo la marca Aya la Vida.
Con una propuesta gastronómica cuidadosamente presentada, precios coherentes y una experiencia que integra tradición, música en vivo y un ambiente acogedor, el espacio se consolida como un punto de encuentro donde la cocina panameña no solo se degusta, sino que se vive, se comparte y, sobre todo, se celebra.
Información y reservas:
Edificio La Cuadra, en el Casco Viejo de Panamá (Avenida A, Calle 12 Oeste).
Horarios de atención:
- Lunes a miércoles:
5:00 p.m. a 11:00 p.m. - Jueves:
5:00 p.m. a 1:00 a.m.
(Cocina cierra a las 11:00 p.m.) - Viernes y sábados:
1:00 p.m. a 1:00 a.m.
(Cocina cierra a las 11:30 p.m.; posteriormente continúan las copas y la música en vivo) - Domingos:
11:00 a.m. a 8:00 p.m.
Reservas y contacto:
ventas@ayalavidarestaurante.com
WhatsApp: +507 6588-4855