China muestra en cifras y experiencias concretas los avances de su desarrollo sostenible e innovador
Beijing, China, 20 de agosto de 2026.- China continúa impulsando un modelo de desarrollo orientado a mejorar las condiciones de vida de su población, con énfasis en la innovación, la conectividad, la reducción de la pobreza, la transformación tecnológica y la protección del medio ambiente.
Uno de los principales ejemplos de este proceso es la expansión de su infraestructura de transporte. A finales de 2025, el país contaba con 165.000 kilómetros de vías ferroviarias en servicio, de los cuales 50.000 kilómetros correspondían a líneas ferroviarias de alta velocidad, lo que representa más del 70 % de la red ferroviaria de alta velocidad mundial.
El desarrollo de la infraestructura también ha permitido mejorar la conectividad de comunidades ubicadas en zonas remotas. Un caso emblemático es la aldea de Atulie’er, en la provincia de Sichuan, conocida anteriormente como la “aldea del acantilado”. Sus habitantes debían recorrer un desnivel de aproximadamente 800 metros a través de 17 tramos de escaleras de ratán. En 2016, estas fueron reemplazadas por una escalera de acero de 2.556 peldaños con pasamanos, reduciendo el tiempo de recorrido de unas cuatro horas a aproximadamente una hora.

Innovación y tecnología al servicio de la población
La innovación tecnológica constituye otro de los pilares del desarrollo chino. En 2025, el valor de la industria central de inteligencia artificial del país superó los 177.000 millones de dólares, con más de 6.000 empresas vinculadas a este sector.
La inteligencia artificial ya tiene aplicaciones en áreas como la conducción asistida, los puertos inteligentes, las imágenes médicas, la educación y la agricultura. En algunas minas a cielo abierto, por ejemplo, la combinación de inteligencia artificial, tecnología 5G y conducción autónoma permite automatizar procesos de carga, descarga y transporte de minerales.
A esto se suma el crecimiento de la robótica industrial. En 2024, China instaló cerca de 295.000 nuevos robots industriales, equivalentes al 54 % de las instalaciones realizadas a nivel mundial.
La tecnología también se utiliza para fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias. China cuenta con un mecanismo de cooperación que involucra a más de 5.000 drones destinados a la atención de grandes desastres. En situaciones de emergencia, estos equipos pueden ser enviados a las zonas afectadas, en la mayoría de las regiones, en un período de entre dos y seis horas.
Reducción de la pobreza y nuevas oportunidades para las zonas rurales
El desarrollo económico y social también ha estado acompañado por políticas dirigidas a reducir la pobreza. Entre 2013 y 2020, cerca de 100 millones de personas en zonas rurales salieron de la pobreza, mientras que los 832 distritos clasificados como pobres lograron superar la pobreza extrema.
El comercio electrónico se ha convertido en una herramienta adicional para generar oportunidades económicas en las comunidades rurales. A través de transmisiones en vivo realizadas desde teléfonos móviles, productos como frutas, té y otros productos agrícolas de zonas remotas pueden llegar directamente a consumidores de todo el país.
En 2025, las ventas en línea de productos agrícolas alcanzaron aproximadamente 115.000 millones de dólares, fortaleciendo los canales de comercialización y las fuentes de ingresos para los productores rurales.
De la recuperación ambiental a un modelo de desarrollo verde
China también ha incrementado sus esfuerzos en materia ambiental. La cobertura forestal del país pasó de aproximadamente 12 % en 1981 a 25,09 % en la actualidad, mientras que la superficie de bosques plantados ocupa el primer lugar a nivel mundial.
Un ejemplo de recuperación ambiental es Zijinshan, en la provincia de Fujian, una antigua zona de explotación de oro y cobre a cielo abierto que enfrentó problemas de pérdida de vegetación, erosión del suelo y tratamiento de aguas residuales mineras.
A través de procesos de recuperación del suelo, control de la erosión y restauración de la vegetación, se han recuperado alrededor de 1.400 hectáreas. El área cuenta actualmente con un jardín botánico, plantaciones de té, huertos y una granja ecológica, y fue transformada en un Parque Minero Nacional y espacio de referencia para el turismo.
Estos casos reflejan cómo China busca combinar infraestructura, innovación tecnológica, desarrollo económico, reducción de la pobreza y protección ambiental dentro de una estrategia de desarrollo que prioriza que los beneficios del crecimiento lleguen a un mayor número de personas.