El océano da un paso histórico hacia su protección con la entrada en vigor del Tratado de Altamar
Panamá, 18 de enero de 2026.- Desde el 17 de enero de 2026 entró oficialmente en vigor el Tratado de Altamar, también conocido como Acuerdo BBNJ, convirtiéndose en el primer marco legal internacional jurídicamente vinculante destinado a la protección de la biodiversidad marina en zonas fuera de la jurisdicción nacional.
Las aguas internacionales, conocidas como alta mar y ubicadas más allá de las Zonas Económicas Exclusivas, representan la mayor extensión del océano a nivel mundial. Estas áreas abarcan aproximadamente el 64 % de la superficie del planeta y constituyen espacios marinos que no están bajo la jurisdicción de ningún Estado, pero que albergan una riqueza biológica fundamental para la estabilidad del sistema oceánico global.

La entrada en vigor de este acuerdo marca un hito sin precedentes en la gobernanza oceánica mundial, al establecer reglas claras para la conservación y el uso sostenible de ecosistemas marinos de alto valor ecológico, actualmente amenazados por la contaminación, la sobreexplotación de recursos y los efectos del cambio climático. Asimismo, sienta las bases para regular las actividades humanas en altamar y fortalecer la cooperación internacional en estos espacios.
Panamá se suma a este esfuerzo global mediante la sanción de la Ley 442, aprobada el 30 de septiembre de 2024 por el presidente de la República, José Raúl Mulino, a través de la cual el país ratificó formalmente el Acuerdo BBNJ. La norma fue suscrita por el canciller encargado, Carlos Ruiz-Hernández, en presencia del ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro.
La ratificación del Tratado de Altamar reafirma el compromiso de Panamá con la protección de los ecosistemas marinos más allá de sus fronteras nacionales y respalda el objetivo global de conservar y gestionar de manera efectiva al menos el 30 % de las áreas marinas y terrestres para el año 2030, conforme al Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal.
Este compromiso se sustenta en acciones concretas. En 2023, Panamá anunció que mantiene bajo conservación el 54.33 % de su Zona Económica Exclusiva, superando las metas globales de protección oceánica. Este avance se logró tras la firma del decreto ejecutivo que amplió el área de recursos marinos manejados de Banco Volcán, cuya superficie pasó de 14,201.13 km² a 93,390.0 km², con una ampliación de 79,178.71 km², posicionando al país como un referente regional en la conservación de ecosistemas marinos estratégicos.
Entre los principales alcances del Acuerdo BBNJ se incluyen la creación de áreas marinas protegidas en altamar, el establecimiento de procedimientos para la evaluación del impacto ambiental de las actividades humanas en estas zonas, así como el fortalecimiento de la cooperación técnica y el desarrollo de capacidades entre los Estados Parte.
Con la entrada en vigor de este instrumento jurídico, Panamá se integra al grupo de países que cuentan con un marco legal vinculante para incidir activamente en la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en aguas internacionales, alineando su legislación nacional con los principales acuerdos ambientales globales.