Instituto de Geociencias registra 1,271 réplicas tras terremoto en Azuero y advierte que podrían continuar durante meses
Panamá, 02 de noviembre de 2026. A casi un mes del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió la península de Azuero el pasado 9 de octubre, el Instituto de Geociencias (IGC) de la Universidad de Panamá informó que se han registrado 1,271 réplicas, una actividad sísmica que podría prolongarse durante varios meses mientras continúa el proceso de reajuste de las fallas geológicas.
De acuerdo con los datos del Sistema Automático de Localización de Sismos, la cifra corresponde a los movimientos contabilizados hasta las 9:00 a. m. de este lunes 2 de noviembre, tras el fuerte terremoto que también provocó afectaciones en las provincias de Coclé y Veraguas.
El director del IGC, Néstor Luque, explicó que las réplicas forman parte del proceso natural de reacomodo del sistema de fallas. Aunque no es posible establecer una fecha exacta para el cese de esta actividad, señaló que los movimientos han mostrado una disminución gradual tanto en magnitud como en frecuencia, con períodos cada vez más prolongados entre un evento y otro.
Más de 9,500 deslizamientos identificados
Como parte de las evaluaciones posteriores al terremoto, el análisis preliminar de imágenes satelitales permitió identificar 9,553 deslizamientos de tierra, de los cuales 4,822 se concentran en la zona epicentral.
Estos hallazgos aportan información relevante para identificar sectores con posibles condiciones de inestabilidad del terreno y orientar las labores de seguimiento y evaluación de riesgos.
Refuerzan vigilancia sísmica en la región
Ante este escenario, el Instituto de Geociencias fortaleció su red de monitoreo mediante la instalación de nuevas estaciones de medición en Soná, Quebrada Grande, Mariato, Quebro y Macaracas.
Asimismo, se realizaron inspecciones y revisiones técnicas de las estaciones ubicadas en Penonomé y Las Tablas, con el objetivo de ampliar la capacidad de vigilancia y obtener información más precisa sobre el comportamiento del sistema de fallas Azuero-Soná.
El IGC mantiene las investigaciones científicas mediante el análisis de registros sísmicos, imágenes satelitales y mediciones de campo, con el propósito de comprender la evolución de la actividad geológica y evaluar los efectos del terremoto en las zonas afectadas.
Aunque la actividad sísmica presenta una tendencia decreciente, los especialistas advierten que la ocurrencia de nuevas réplicas sigue siendo posible, por lo que resulta importante mantenerse informado a través de los reportes oficiales.