Prestigiosa revista científica internacional destaca descubrimiento panameño que fortalece la conservación marina en Coiba
Investigación liderada por científicos panameños confirma por primera vez la presencia del tiburón limón en el Parque Nacional Coiba y en islas del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical.
Panamá, 02 de junio de 2026.- La prestigiosa revista Marine Biodiversity, una de las publicaciones especializadas más reconocidas en el estudio de la biodiversidad marina y la conservación de los océanos, publicó recientemente una investigación liderada por científicos vinculados a la Estación Científica Coiba AIP que confirma por primera vez la presencia del tiburón limón (Negaprion brevirostris) en el Parque Nacional Coiba, Patrimonio Natural de la Humanidad y una de las áreas marinas protegidas más importantes de América Latina.
La relevancia del hallazgo también está respaldada por el prestigio de la publicación que lo divulga. Marine Biodiversity, editada por Springer Nature, reúne investigaciones de alto nivel científico sometidas a rigurosos procesos de revisión por pares y constituye una referencia para investigadores, universidades, centros científicos y organizaciones de conservación de todo el mundo.
La publicación de este estudio representa un reconocimiento a la calidad de la ciencia que se desarrolla en Panamá y coloca a Coiba y a los investigadores nacionales en el mapa global de la investigación marina.
El estudio, encabezado por el investigador panameño Dr. Edgardo Díaz-Ferguson, documenta el hallazgo de seis ejemplares juveniles de tiburón limón en el estuario de Boca Grande, dentro del Parque Nacional Coiba.
La investigación no solo logró identificar morfológicamente a los ejemplares, sino que además validó científicamente su presencia mediante análisis genéticos de ADN, cuyos resultados mostraron porcentajes de similitud superiores al 99 % con secuencias de referencia internacionales registradas en GenBank, confirmando de manera inequívoca la identidad de la especie.
Los resultados representan un avance significativo para la ciencia marina regional, ya que constituyen el primer registro confirmado de tiburón limón en las aguas del Parque Nacional Coiba, el primer reporte validado para cualquier isla del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical y las primeras secuencias genéticas de esta especie registradas para el Pacífico panameño.
Un hallazgo con implicaciones para la conservación
Más allá de la importancia científica del descubrimiento, los hallazgos tienen implicaciones directas para la conservación de los ecosistemas marinos del país. Los investigadores encontraron que todos los ejemplares juveniles fueron registrados en el estuario de Boca Grande, una zona rodeada de manglares y características ambientales ideales para el desarrollo temprano de la especie.
La presencia recurrente de ejemplares jóvenes durante distintas épocas del año sugiere que esta área funciona como una zona de crianza o guardería natural para tiburones, un hallazgo de enorme relevancia para la gestión de los recursos marinos y la protección de especies vulnerables.
El estudio plantea incluso la posibilidad de que Boca Grande pueda ser considerada en el futuro como un santuario de tiburones o un Área Importante para Tiburones y Rayas (ISRA), figura internacional utilizada para reconocer hábitats críticos para estas especies.
Ciencia panameña con impacto global
La investigación fue desarrollada por la Estación Científica Coiba AIP con el respaldo de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), consolidando el papel de Panamá como un referente regional en investigación marina y conservación de la biodiversidad.
Además de confirmar la presencia de una especie que hasta ahora no había sido reportada en Coiba, el estudio aporta información clave para comprender la conectividad de las poblaciones de tiburones en el Pacífico Tropical Oriental, fortalecer las estrategias de manejo de áreas protegidas y generar nuevos conocimientos sobre uno de los grupos más importantes para la salud de los ecosistemas marinos.
Para los investigadores, este descubrimiento demuestra que los ecosistemas marinos panameños aún guardan importantes secretos científicos y reafirma el valor de la investigación nacional para generar conocimiento, proteger la biodiversidad y posicionar a Panamá como un actor relevante en la ciencia oceánica internacional.